![]() |
| Alguno de los carteles que decoran nuestro aula |
Porque trabajar con adolescente es todo un regalo. En todas las charlas, cursos y artículos que leo inciden sobre la importancia de esta etapa a todos los niveles. Por lo cual , asumo mi profesión con responsabilidad y vocación, mucha vocación.
" En tanto que de rosa y azucena..." comienza el mítico poema que comentábamos en clase para estudiar el Renacimiento. Les costó, y mucho , entender, comprender, ver detrás de las palabras. Tras ello, el debate:
¿Qué pervivencia tiene hoy día el " carpe diem?
Miradas absortas y labios mudos.
¿ Qué es para vosotros "aprovechar el momento" ?
Manos alzadas: " Pues hacer lo que quieras en cada momento", "exprimir los momentos", " no tener preocupaciones"....
¿ Qué es " ser joven"?
Lluvia de ideas: tener buen estado de salud, estar con energía,...
¿ Con qué edad consideráis que alguien está joven?
Silencio. Una mano: la juventud no tiene edad, es un estado. MUERO :)
¿ Hay jóvenes viejos, hay viejos jóvenes?
Manos alzadas de nuevo. Muchas opiniones. La opinión: "para mí ser joven es reinventarse en cada momento, por eso hay personas de edad avanzada jóvenes."
Por favor, no tachéis a la adolescencia de desmotivada y perdida. ¿ O acaso nosotros estábamos súper motivados y con nuestros caminos claros? , y ...si así fuera, ¿ era por elección o por imposición? Nuestros niños, niñas y adolescentes deben ser considerados como personas, sí , es una obviedad, pero muchos adultos establecen jerarquías en las que se posicionan sobre ellos por el mero hecho de tener más edad....Esto da para otro post ;)
Adolescencia, divino tesoro.
Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer...
Plural ha sido la celeste
historia de mi corazón.
Era una dulce niña,
en este mundo de duelo y de aflicción.
Miraba como el alba pura;
sonreía como una flor.
Era su cabellera obscura
hecha de noche y de dolor.
Yo era tímido como un niño.
Ella, naturalmente, fue,
para mi amor hecho de armiño,
Herodías y Salomé...
Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer...
Y más consoladora y más
halagadora y expresiva,
la otra fue más sensitiva
cual no pensé encontrar jamás.
Pues a su continua ternura
una pasión violenta unía.
En un peplo de gasa pura
una bacante se envolvía...
En sus brazos tomó mi ensueño
y lo arrulló como a un bebé...
Y te mató, triste y pequeño,
falto de luz, falto de fe...
Juventud, divino tesoro,
¡te fuiste para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer...
Otra juzgó que era mi boca
el estuche de su pasión;
y que me roería, loca,
con sus dientes el corazón.
Poniendo en un amor de exceso
la mira de su voluntad,
mientras eran abrazo y beso
síntesis de la eternidad;
y de nuestra carne ligera
imaginar siempre un Edén,
sin pensar que la Primavera
y la carne acaban también...
Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer.
¡Y las demás! En tantos
climas, en tantas tierras siempre son,
si no pretextos de mis rimas
fantasmas de mi corazón.
En vano busqué a la princesa
que estaba triste de esperar.
La vida es dura. Amarga y pesa.
¡Ya no hay princesa que cantar!
Mas a pesar del tiempo
terco, mi sed de amor no tiene fin;
con el cabello gris, me acerco a los
rosales del jardín...
Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer...
¡Mas es mía el Alba de oro!
Rubén Darío

No hay comentarios:
Publicar un comentario