Rescato esta forma de mirar la vida: la de los niños y niñas ( interiores también).
6 de diciembre de 2013
Desde que estás no tengo mucho tiempo para nada que no sea
compartir mi tiempo contigo y el poco que tengo, como ahora, no doy tino a
hacer nada muy productivo pues no doy tino por el cansancio.
Pero me doy cuenta de que las mejores cosas de la vida, las
más productivas, las hago a tu lado. Aquellas que los adultos olvidamos y que
hacen de este mundo un lugar mejor :
perseguir palomas, recoger hojas secas del otoño,
observar el vuelo de las gaviotas con perplejidad, emocionarse de forma
desmesurada ante la comida que a uno le gusta, gritar con alegría inmensa al
ver a las personas que se quiere, escudriñar el suelo buscando algún tesoro
escondido, reír a carcajadas con desconocidos cariñosos, abrir muebles y
examinar uno por uno todos los objetos que en ellos guardamos, esconderse entre
las ropa tendida para jugar con alguien, cantar a grito pelado las canciones que
nos gustan, bailar todo lo bailable, soplar hasta ver cómo se mueve un
atrapasueños y reír de alegría, recoger todo con un “¡bieeeen!”, acercar la
cabecita al cuerpo de quienes se quiere como muestra de cariño, etc etc etc…
¡Precioso, nena! Parece que os veo a ambas, ella más chiquitina aún, haciendo todas esas cosas positivas. ¡Me he emocionado! 💚
ResponderEliminarLas luces de la maternidad, comadre
ResponderEliminar