domingo, 30 de abril de 2017

La maternidad y yo


Enero 2014

Hace poco una amiga me escribió por aquí diciendo que creía que estaba llevando a cabo una pequeña revolución social con la crianza de Julia. Lo he estado meditando mucho…No sé si calificarlo de revolución, pero sí que esto de la maternidad y la crianza de mi hija me está recolocando, removiendo, reorientando y reestructurando por dentro. Me está revolucionando.
A veces no sé quién soy. Aparecen fantasmas de mi infancia que había olvidado, noto a otros presentes en mi día a día sin saberlo, lo mismo soy gusano que lo mismo salgo del capullo para volar, lo mismo lloro de desesperación que río a carcajadas, lo mismo me siento poderosa que frágil…Al igual que seres con sábanas blancas, también aparecen hadas y duendes que había olvidado, peluches que tuvieron vida y hoy duermen dentro de mí, amiguitos y amiguitas que llenaron tardes de juego, excursiones, viajes y anécdotas infantiles que te arrancan una sonrisa y una bocanada de nostalgia.
La maternidad me está transformando .A un nivel tan profundo que mis cimientos se tambalean con frecuencia. Siempre siento que tengo herramientas para crear otros nuevos… en los que siempre quedan vestigios de los anteriores. Siempre no…a veces el caos mental y emocional es tal que dudas de la corrección del camino elegido. Pero por eso es necesario andar acompañada. Cogerte de la mano de tu pareja y de tu tribu y andar…
Andar sorteando las horas en vela mientras el universo duerme, andar sorteando críticas y mitos ancestrales…pero sobre todo andar viendo a esa personita a tu lado crecer, siendo cada vez más consciente de lo que le rodea, teniendo sus propios gustos, imitando todo lo que ve, sonriendo al verte de nuevo tras breves separaciones, corriendo tras de ti o taconeando a cada segundo.
Nunca el sendero fue tan agotador como energizante, tan removido como calmado, tan largo como sencillo, tan complejo como instintivo…Nunca antes sentí tanto amor, tanto amor que va y viene y te deja medio alelada.
Gracias Julia, gracias Antonio, gracias tribu.


No hay comentarios:

Publicar un comentario